martes, 30 de abril de 2013

Luang Prabang


Ahora estoy en Vang Vieng y me resulta difícil recordar tan sólo lo que pasó hace varios días… mi memoria cada vez está peor (mentira, siempre ha sido mala) 

Espero con este post ponerme al día y seguir escribiendo en el momento… pero es complicado, no tener tiempo, encontrar wifi, cargar las fotos… Menos mal que vuestros comentarios me animan, así que muchas gracias a todos por seguir mi camino de cerca. 

En general, Luang Prabang, ciudad Patrimonio de la Humanidad, es una ciudad preciosa, rodeada por el Mekong, con una gran influencia de la época colonial francesa, con gente muy simpática, pero un poco más cara que el resto de ciudades que he visitado hasta ahora. 

Desde donde te deja el barco en Luang Prabang hay que coger un Tuk Tuk ahora (antes te debaja en la ciudad, pues ahora no), no hay opción de negociar, son 20,000 Kips hasta el centro del pueblo por persona y tienes que comprar el ticket en una especie de caseta que han montado.
Hombrecillos de verde conductores de Tuk Tuks
Somos 7 el grupo que nos hemos juntado y vamos en busca de guesthouse. Nos dejan en uno un poco alejado del centro pero nos hace señas alguien montado en una furgoneta y nos lleva al suyo, que regateamos en 70,000 Kips la noche por habitaciones dobles con baño propio. ¡Yes! 

Nos duchamos y quedamos para cenar. Vamos hacia el Night Bazaar y engulllo (no había comido en todo el día) un plato de comida vegetariana por 10,000 Kips (1€) de un buffet del mercado.
Buffet vegetariano por 1€
Se juntan dos personas más… ¡vivan los grupos de mochileros! (o no, por que viajar en grupo todos sabemos, o al menos yo se, que se hace un poco pesado, pero yo fiel a mi estilo desaparezco cuando me apetece). Y nos vamos hacía Utopia bar a tomar una Beerlao, que resulta ser un paraiso a la vera del río, donde poder charlar tranquilamente.
Utopia by night
Pero a las 23:00 y siguiendo el toque de queda, cierra todo en la ciudad, pero miles de conductores de Tuk Tuk nos ofrecen llevarnos al “bowling”. Pues allá que vamos todos. 5,000 Kips más tarde llegamos a una bolera, tal cual. Gente local y mochileros se mezclan y el local está hasta la bandera. No veo ningún hueco para que podamos jugar, así que me disperso del grupo y me acoplo a uno de gente de Laos ¿laosianos?, muy simpáticos todos, y resultan todos gays. Una noche curiosa sin duda.
La bolera discotequera

Mis tres días restantes en la ciudad los resumo con los 10 imprescindibles de Luang Prabang.

¿Qué hacer en Luang Prabang?

1.    Formar parte de la Ceremonia de Entrega de Limosnas
Ceremonia de Entrega de Limosnas 
Los monjes comen dos veces al día con la comida que es donada. En Luang Prabang hay entorno a 300 monjes que recorren sus calles entre las 05:30 - 06:30 de la mañana recogiendo los donativos de los locales y turistas. Participar en este acto fue una pasada. It was moving. Me tocó el corazón. Lo peor: las mujeres insistentes en venderte arroz (que aprendí que debería haber comprado en el mercado y no a ellas) y no saber que hacer exactamente para no liarla. Lo importante, ir vestida como a los templos, tapando hombros y rodillas. Lo mejor: hay niños pobres que piden, y son los mismos monjes que reparten comida entre estos niños, los más jóvenes son los que más compartían entre los pequeños. 

Sticky rice, plátanos y dulces preparados para la entrega a los monjes
2.    Tomar una clase de Yoga en Utopia

Carteles por todo Luang Prabang con indicaciones de cómo llegar

Todo el mundo que pase por Luang Prabang debe conocer este sitio, y que mejor manera de disfrutar de sus vistas que tomando una clase de yoga, bien al amanecer a las 07:30 (si, yo me levanté para ir a esa hora), o al atardecer a las 18:30. Más info en su web. 


Yoga con vistas al Mekong

Era la primera vez que hacía yoga y me ha gustado la experiencia, sobre todo por que estoy en el modo de reflexión y búsqueda de paz interior (¿en serio estoy escribiendo esto?), pero mi cuerpo me lo agradeció después y me sentí realmente agusto y estirada

3.    Escalar la colina Phu Si
A medio camino te informan de cuantas escaleras quedan,  muy amables
Vistas desde la colina de Luang Prabang
Gatitos en el templo
4.    Chapuzón en las cascadas de Tat Kuang Si
Cataratas Kuang Si
Las más bonitas que he visto hasta el momento, el agua está fresquita y se agradece. Cuidado con los peces carnívoros que te muerden. Recomiendo ir en zapatillas (cosa que yo no hice) si queréis subir hasta arriba del todo. El Tuk Tuk nos cobró 30,000 por persona para ir, esperar allí 3 horas y volver, y la entrada al parque costaba 20,000 Kips. Recomendable tomarse un fruit shake (¿os he dicho que estoy viciada con ellos?) en el puesto justo en la entrada a la derecha. ¡Bueno, bonito y barato! 

5.    Visitar el Palacio Real

Palacio Real y su Wat (templo)

6.    Cruzar el puente de bambú y explorar la otra zona del río. No me dio tiempo, pero leí que era recomendado y me quedó pendiente. ¿Habrá que volver algún día no? 
Puente de bambú cruzando el río
7.    Comer en los buffets nocturnos del Night Bazaar y tomarse un fruit shake
Fruit shakes a todas horas
8.    Engullir una Lao BBQ
Lao BBQ
Por 50,000 Kips una Lao BBQ mixta (cerdo, pollo, ternera y pescado) para dos con su salsa tamarind buenísima y una especie de sopa que se mezcla con lechugas varias y dos huevos. Pese a tener que aguantar el calor, se hace con carbón, mereció la pena, estaba impresionante. 

9.    Probar el Lao Lao (licor de la zona) o para los más débiles moderados una beerlao en Lao Lao Gardens

10. Participar en algo grande
Big Brother Mouse
Big Brother Mouse es una asociación que se dedica a ayudar a niños a aprender inglés en los pueblos y aldeas en Laos. Buscan a voluntarios que pasen por su oficina para charlar con estudiantes en inglés para que puedan mejorar su nivel. Hay turno de mañana de 09:00 a 11:00 o de tarde de 17:00 a 19:00. 

Hay estudiantes de todas las edades (apunte personal: intuir la edad de alguien asiático es realmente difícil) y todos los niveles, al principio estuve sola con varios estudiantes, algunos universitarios y otros en la escuela, pero vinieron más y más niños y nos juntamos unas 15 personas. Menos mal que después vinieron más voluntarios (uno de ellos con el que me fui a cenar la Lao BBQ) y pude conocer a Abraham. Un chico de 16 encantador, que hablaba un inglés casi perfecto, que quería ser médico y vivía solo con sus 4 hermanos puesto que sus padres eran de una aldea Hmong y no podrían ir al colegio si vivieran con ellos. Una historia impresionante y una tarde que pasé aún mejor. 


Lue Thor o su mote en inglés Abraham

5 comentarios:

  1. Y yo aquí gestionando facturas... grrr.. :) besitos

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  2. ¡Gestionar facturas también es hacer algo grande! Besazos

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  3. 7/11que grande es mi niña ,
    Que envidia,
    Hemos tenido Nieves el fin de semana en la caret era de Ronda. Esta Mañana se veia

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  4. La montaña blanca desde Nueva Andalucía, cuando fui a Pilates.

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  5. Me gusta mucho tu foto con Abraham.

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