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jueves, 23 de enero de 2014

Laos: el resumen

Poco a poco quiero ir haciendo una especie de "ficha técnica" por país visitado, así además de ejercitar mi memoria, comparto con todos vosotros lo esencial de cada país, con la ilusión de que algún día te sea de gran utilidad. 

Lo básico

- Entrar: Es necesario visado, pero se puede tramitar "on arrival" el visado válido para 30 días. Hay que rellenar un formulario y presentar: 
    • Pasaporte con validez de al menos 6 meses desde la fecha de entrada
    • Fotografía tamaño carnet
    • 35 dólares (puedes pagar en Euro o Baht, pero el cambio siempre te perjudicará). Atención, hay algunas nacionalidades que deben abonar algo más. 

- Hablar:  El idioma oficial es el "Lao", perteneciente al mismo grupo tonal que el Tailandés, por ello te pueden sonar algunas palabras. Hablan inglés en zonas turísticas, pero su uso no está extendido. 

  • Hola: "sabaidee"
  • Gracias: "crop chai"
  • Comer: "kin khao"
  • Hospital: "Hong moo"
  • Agua: "Nam"
  • Autobús: "Lot Mae"

- Comer: No pasarás hambre. Al contrario.

  • Lok Lak: plato típico de carne con diferentes especies, picante, y normalmente se acompaña con "sticky rice". 
  • Noodle soup hasta para desayunar (literalmente)
  • Noodle soup
  • Buffets vegetarianos en Luang Prabang por 10.000 kips 
  • Todo lo que te entre en el plato
  • Baguettes - demos gracias a los franceses, en Laos podrás encontrar pan con facilidad, mejor no preguntes de que lo rellenan, mejor come y punto, está rico. 
    • Pan en Laos
    • En la estación de autobuses de Vientiene comí el mejor bocadillo de mi viaje, y creo recordar que me costó 5000 kips. Algo así como pollo con paté, lechuga y pepino. Es una señora con un carrito de calle que los vende. ¡Súper recomendable!
  • Fruit shakes: que grandes para desayunar o merendar 
  • Fruit shakes por 10.000 ñam ñam
  • Cuando quieras darte un capricho, la barbacoa laosiana. Son unos 50,000 kips, pero es mejor compartir, ya que hay comida de sobra para dos. Incluye sopa para poder cocer noodles y verduras varias, además de la carne que elijas para la barbacoa. Atención al calor que desprende. 
  • Beerlao: mi cerveza favorita (de Asia, que donde esté mi Cruzcampo...) 
- Cuestión de pelas 
  • Moneda local: Kip (LAK) 
    • 1 € = 10.000 (aprox)
    • 1 $ =   8.000 (aprox)
    Detalle Kips
  • Hay cajeros (ATM) en la mayoría de localidades (si bien algunos no funcionan) y Western Union para poder cambiar dinero fácilmente
  • En muchos hay límite de retirada de entre 1 a 2 millones de kips 
  • Todos tienen una comisión de 20,000 kips por retirada
Cajero molón de Luang Prabang
- Wifi:  Como por todo Asia, hay WiFi en la mayoría de las esquinas. Salvo en lugares como el Bolaven Plateau o las Khon Lor caves que son más rurales, no tuve problemas para seguir wassapeando a mi madre: "sigo viva." 

Wifi en cada esquina
Mi recorrido por Laos: en 19 días (23/04/2013 - 11/05/2013)


Gastos totales: 201,01€ 
Por día: 15,2€

¿Y cuánto cuesta...? (de media mochilera)

  • Alojamiento: 30.000 - 40.000
  • Cerveza: 10.000 - 15.000
  • Masaje: 30.000 - 40.000
  • Un plato de comida (callejera): 10.000 - 20.000
  • Agua (1,5L): 5.000
  • Lavandería (por kilo): 8.000 - 15.000

Y tras este resumen, aparte de nostalgia, lo que me han entrado ganas es de comerme un noodle soup con una Beerlao con vistas al Mekong. Quizás podría mirar cómo están los vuelos...

lunes, 13 de mayo de 2013

Cuando el camino de ida es más corto que el de vuelta

Me dispongo a escribir este post sobre la ruta desde Khon Lor, pero he de hacer una pequeña mención a donde lo estoy escribiendo. Una imagen vale más de mil palabras.

Aquí relajada os relato mis últimos días de viaje
Salir de Khon Lor no fue tarea fácil. Es curioso como a veces en los viajes se te hace mucho más corto llegar que regresar, pero en este caso, el viaje de ida, muchas horas pero en un autobús, no tenía nada que ver con el de vuelta. No quería volver al norte hacía Vientiene puesto que las cuevas están situadas hacía al sur, quería ir hacía Pakse, para después continuar hacia las 4000 islas, al límite con Camboya. Pues bien, tras regresar de visitar las cuevas, no estaba claro cuando habría un autobús que saliera del pueblo, no hay horarios. Hay que esperar que pase. Por ello, cogimos las mochilas y nos pedimos algo de comer en un bar. Después de cenar y desayunar arroz blanco, había ganas de algo innovador por ello me pedí unos noodles (lease con sarcasmo). Y allí en el restaurante con vistas a la carretera a ver un autobús o tuk tuk o transporte similar que nos acercase al menos hasta el siguiente pueblo un poco más grande.

Pasó a la hora o así un songthau (tuk tuk grande) que nos lleva hasta el siguiente pueblo por 20.000 kips. Allí, corriendo saltamos en otro autobús, sin saber exactamente donde iba hasta montarnos en el. En este nos piden 25,000 kips. No había sitio para todos, y algunos se acabaron sentando en el suelo. Pero aún cabían más, a medio camino paramos y se montó una mujer con una bolsa algo grande con contenido curioso.

Estaba completo, pero aún cabíamos más

Cesta de insectos coleando
Este bus nos deja en otro pueblo donde pasa una carretera prinicipal. Allí negociamos con otro songhtau (nos juntamos unos 7) y por 20,000 kips nos lleva hasta Tha Kek. En este gente local se iba montando y bajando según les convenía, siendo común a todos ellos la palabra “falang” una vez se montaban y nos miraban. Le convencemos al conductor para que nos deje en un hostel que nos cuesta 30,000 kips la noche y alli cenamos puesto que no tenemos ganas ni de movernos.

Allí me encuentro con un chico que ya venía viendo en varios sitios (nota: es super gracioso como te vas encontrando a gente que sigue la misma ruta que tu mochileando). Me ofrece a ir a varias cuevas al día siguiente por la zona con su moto y pues ¿por qué no?

Y para mi sopresa ese día fue el día en el que aprendí a conducir una moto de marchas. Una moto semi-automática, pero tenía marchas, así que lo doy por válido. Sam, belga, que regresaba a Bangkok tras 3 meses de viaje, me enseñó y ¡qué bien me va a venir! Es muy conveniente alquilar motos para poder ver más y no tener que contratar ningún tour, sobre todo en las islas.
Mari, la súper motera molona
El día fue de cueva en cueva, ninguna como la de Khon Lor, pero las había de todos los tipos. Con Budhas dentro, con fluorescentes luminosos, con paseo en barca y baño incluído, con chapuzón de agua santa de los vecinos…
Entrada a unas cuevas
Cuevas con fluorescentes que cambiaban de color

Niño barquero que nos acerca a unas cuevas con su padre

viernes, 10 de mayo de 2013

¡Falang, falang!


Vientiene

De Viang Vieng mi siguiente parada fue en Vientiene, la capital de Laos, de la poco hay que hablar. Este post hace un resumen estupendo de lo que se puede hacer en un día. No es necesario quedarse más tiempo por la ciudad. 

Vientiene

Yo alquilé una bicicleta un día por 10.000 kips de nuevo (1€) para descubrir rincones perdidos y merodear sin rumbo, pero al día siguiente ya estaba cogiendo el autobús a las 09:00 para mi siguiente destino, la cuevas Khon Lor.  


Mini monje sobre el Arco del Triunfo bombardeado de Vientiene
Ahora recuerdo con un poco de enfado hacía mi misma (pero que pronto de evapora, no os preocupéis, se que no tengo que pensar así) que rechacé una moto gratuita que me ofreció un chico que volvía a España tras estar 4 meses viajando con su moto. ¡Y pensar que la rechacé por que no sabía conducirla! Ahora está todo aprendido... 

Eso sí, hay una cosa que destacar de Vientiene, el mejor bocadillo del mundo. Si vais a la estación sur de autobuses, hay una señora dueña de un carrito móvil que vende los mejores bocadillos del mundo. No es broma. Tan sólo cuestan 5000 Kips (0,50€) y hay de varios tipos, yo elegí el de pollo, pero de verdad, es increible, que no os engañe una especie de pelo amarillo que tenie por encima, (creo que era cebolla dulce) ¡estába de muerte!


De Vientiene a Khon Lor 

El autobús me costó 100.000 Kips incluyendo el Tuk Tuk desde el centro hasta la terminal sur. Fueron unas 7 horas de viaje bastante movidas, pero al menos cómodas, ya que estaba casi sola en el autobús. A última hora se subieron dos Australianas, con las que después pasaría la noche y haría la visita a las cuevas. Eran enfermeras y habían dejado su trabajo para viajar unos 3 meses antes de irse a vivir a Canadá unos años. 


Los autobuses de Asia están muy integrados con su cultura, cada cual más cantoso, y este, tenía su tema bien seleccionado.



Autobuses laosianos molones con temática
Antes había que llegar a un pueblo cercano a las cuevas en bus y después hacer un trayecto en Tuk Tuk o en moto, pero ahora han mejorado la carretera y está mejor, y el bus (hay uno diario desde Ventiene) te deja en el centro de las 10 casas que hay en el poblado. El paraje es impresionante, verde y más verde, agricultores en las plantaciones de café o tabaco, niños en sus bicicletas... 

Las cuevas Khon Lor 

Como no hablamos el idioma, y está claro que somos falangs (termino usado al igual que nosotros usamos "guiri"), sólo con indicar la palabra “homestay” nos indican la dirección de una casa y después nos informan “50,000”. Esto incluye el alojamiento, la cena y el desayuno.

En resumen, la experiencia fue un poco peculiar, la verdad. Sentí que invadía su espacio, puesto que no pudimos realmente conectar con la familia, salvo con los niños claro. El idioma es el impedimento principal para poder comunicarse y entenderse, pero no hablo laosiano (hola y gracias no cuenta), y para ellos el inglés también es desconocido. Pero bueno, lo valoro positivamente puesto que así ayudamos a una familia pobre (bajo nuestros umbrales de pobreza claro, que hambre no pasaban), vimos de cerca cómo vive y duerme una familia acercándonos mucho más a la cultura local y salimos un poco de la rutina de los hostels llenos de mochileros. 


De paseo por Khon Lor
Después del paseo por el pueblo y saludar a todo el mundo con un "sabaideee" sonriente (al hacerlo el pueblo se hacía eco de que había "falang" por la zona) fuimos de nuevo a la casa, por que nos habían informado de que a las 19:00 sería la cena. 


Niños posando para la foto
Atardecer en Khon Lor 
Una cena con la familia, pensaba. Pues, no. Nos pusieron en una mesa aparte a cenar arroz con verdura y ellos en otra zona de la casa cenaron por su cuenta. Me esperaba una cena todos juntos, pero bueno, no se por que será así. 


Arroz y más arroz para comer y desayunar
Después todo mejoró ya que jugamos al pilla pilla con los niños (eran muchos - y vecinos también) y le enseñamos un poco de inglés a la niña mayor (tendría 10 años) que vino con su libro "inglés para turistas" del colegio. Nada de aprender a preguntar ¿cómo te llamas?, el libro va a lo esencial: "echo a mano", "barato", "seda". 


Inglés para gente de pueblo / vender a turistas 
Psu y yo
Otra cosa curiosa es el tema del baño, ya que cuando preguntamos nos mandaron a un guesthouse que estaba cerca, pero nunca supimos donde ellos iban al baño. Seguramente entre arbusto y arbusto... 

La noche fue bien, resguardadas por una mosquitera, pero a las 03:00 tuve que levantarme (y no soy de las que se levantan) para ver cómo llovía, ya que los truenos no me dejaban dormir. A las 05:00 de nuevo ya estaba sonando la alarma (las gallinas, el niño llorando...) y sobre las 06:00 ya estábamos desayunando. De nuevo, arroz con verduras... 


Nuestra cama con mosquitera (también temática)
Desde el pueblo se puede llegar andando a las cuevas, tan sólo están a 1 kilómetro. Fuimos las primeras en llegar a las cuevas, puntuales a su hora de apertura, las 08:00, y allí tienes que pagar 115.000 por barca a dividir entre 3 personas para recorrer los 7 kilómetros de cueva en barca. Se pueden alquilar linternas de larga distancia por 5000 Kips de esas que se ponen en la cabeza, y recomiendo hacerlo puesto que si no no se ve nada. Na de na. Pitch black. 


La visita dura unas 3 horas ida y vuelta. Hay un poblado a unos 15 minutos andando desde donde te deja la barca al otro lado de la montaña que también es interesante visitar. Fue una maravilla poder disfrutar de la naturaleza y las impresionantes cuevas sin nadie más... Nosotros éramos los únicos "falangs".
Entrada a las cuevas
Row, row, row the boat
En el interior